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Proceso Digital. Tras lograr unir entorno a su persona a fuerzas políticas, sociales y económicas de Honduras, el presidente electo Porfirio Lobo Sosa se dispone ahora a romper el cerco diplomático que se formó contra Honduras tras los acontecimientos del pasado 28 de junio.
La tarea de Lobo Sosa es grande, ya que actualmente Honduras sufre una persecución de todos los gobiernos izquierdistas de la región, que todavía no digieren la derrota del proyecto expansionista del mandatario venezolano Hugo Chávez, tras la salida de Manuel Zelaya de la presidencia y luego que el pueblo hondureño acudiera masivamente a las urnas el pasado 29 de noviembre para elegir a Lobo Sosa.
Pero el mandatario electo comienza a ser reconocido como tal por varios gobiernos, mientras otros se dan su compás de espera.
Mientras tanto, para ir adquiriendo su categoría de gobernante con estatus como tal Lobo Sosa comenzará hoy en Costa Rica el ambicioso proyecto de lograr el reconocimiento cuando asuma el próximo 27 de enero del 2010 y a la vez que Honduras reinicie sus relaciones con la comunidad internacional, al menos la que está interesada en la democracia y la libertad.
El presidente costarricense Oscar Arias Sánchez será el primer mandatario que recibirá a Lobo Sosa, con lo cual el hondureño inicia su periplo internacional. Arias Sánchez, con amplias credenciales deplomáticas, le gana así la iniciativa al joven e inexperto mandatario salvadoreño Mauricio Funes que no solo no ha reconocido las elecciones y con ello el reconocimiento a Lobo Sosa, sino que alineándose a Chávez pone en duda la legitimidad de unos comicios donde el nivel de participación superó el 60 por ciento. Por tradición y por su estrecha vinculación política y económica, el presidente electo de Honduras era recibido por el titular del poder ejecutivo salvadoreño, pero Funes ha roto esta tradición, poniendo en peligro los intereses de El Salvador. El Parlamento salvadoreño si reconoció las elecciones y al presidente electo en Honduras.
Funes, que usualmente proclama que no seguirá a Chávez, normalmente en la práctica está alineando a El Salvador con la política de Caracas, con lo cual se teme que pase a formar parte la lista de los gobernantes satélites latinoamericanos.
Probablemente Funes este atrapado en la red del Frente Farabundo Martí, el partido que lo catapultó a la Presidencia y no pueda distanciar a su gobierno del partido ultraizquierdista, lo cual quedó evidenciado con la llegada de Zelaya a El Salvador antes de ingresar ilegalmente a Honduras.
Tras su entrevista con Arias Sánchez, Lobo Sosa recibirá el miércoles al mandatario panameño Ricardo Martinelli que visitará Honduras, donde también se reunirá con el presidente interino Roberto Micheletti.
Martinelli, que desde el inicio de la crisis ha sido el mandatario que siempre apoyó a Honduras, será el primer presidente que visita la nación en los últimos cinco meses.
Pero también esta previsto que el mandatario electo por los hondureños se traslade a la República Dominicana donde se reuniría con el presidente Leonel Fernández, que ha expresado que a pesar de su apoyo a Zelaya no se puede dejar de reconocer los comicios hondureños.
Asimismo, se espera que también el mandatario colombiano Álvaro Uribe reciba a Lobo Sosa en los próximos días.
Además, Estados Unidos y Perú también adelantaron el reconocimiento a Honduras.
Estatus  Pero Lobo Sosa cada día gana más reconocimiento internacional y lo anterior quedó evidenciado cuando el propio secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, dijo que el presidente electo es la realidad de Honduras y que tiene la llave para la solución a la crisis.
Insulza, del núcleo duro de la estrategia contra Honduras por parte del chavismo, reconoce que Lobo Sosa será el interlocutor válido para dialogar con el país.
Y en esa situación también se incluye la influyente ministro del Gabinete de la Presidencia de Brasil, Dilma Rousoff, quién indicó que en el caso Honduras se debe separar lo que ellos llaman golpe de Estado a la destitución de Zelaya y las elecciones del pasado 29 de noviembre.
Frente interno
Lobo Sosa reunió la semana pasada a los restantes tres candidatos presidenciales que disputaron la Presidencia de Honduras, incluyendo a su mayor contendiente Elvin Santos, a fin de discutir los principales puntos del Plan de Nación que busca impulsar.
Además de los políticos, el presidente electo convocó a líderes empresariales, religiosos, de la sociedad civil y otros, para cumplir su propuesta de unir a Honduras y realizar un gobierno de unidad que promueva la reconciliación nacional.
Para la próxima semana se espera que de comienzo al Diálogo Nacional, en la cual participarán las fuerzas políticas, económicas y sociales del país.
De esa forma Lobo Sosa consolida su frente interno y ello le permitirá que el externo sea más fácil, ya que no habrá más alternativa.
Incluso el destituido Zelaya dijo el lunes a una radio local que no descarta reunirse con Lobo Sosa para hablar sobre su futuro.
Previamente los seguidores de Zelaya anunciaron la semana pasada su renuncia a luchar por su restitución, conscientes que el próximo 27 de enero ya habrá un nuevo mandatario para cumplir el período constitucional de cuatro años. 

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