La Academia Británica de Ciencias en reciente informe publicado afirma que la población mundial puede alcanzar los 9 mil millones de personas a mitad de siglo. Ese es un dato que para la mayoría pasa desapercibido, si no se establecen las comparaciones que permitan medir el brutal crecimiento de la población y su impacto sobre el planeta.
Desde los años 80s cuando se prendieron las alarmas sobre la "explosión democráfica", muchos salieron a decir que eso era alarmismo, que no había tal superpoblación y sobre todo, que se trataba de un discurso de los amigos del control natal, en especial a los que se acusó seguidores de Robert Malthus, el economista inglés que alertó sobre crecimiento geométrico de la población versus el aumento aritmético de los recursos. Ahora se suman todos los reclamos de ambientalistas radicales que, de plano, descartan los cultivos modificados genéticamente por los riesgos insospechados que probablemente aún no se podrían controlar. Actualmente más de 1.000 de personas tienen problemas de desnutrición, un poco menos del doble de la población latinoamericana total. La falta de alimentos para aliemtar ese crecimiento poblacional se agrava con los problemas del calentamiento global.Desde el año 2004, más del 50% de la población vive en grandes ciudades. Por lo menos cinco ciudades superan los 20 millones de habitantes, con serios problemas de hacinamiento, falta de servicios públicos, dificultades de movilidad, contaminación, empleo, droga y violencia cotidianas. La Organización de Naciones Unidas estableció los Objetivos del Milenio, que pretendían que los esfuerzos de los gobiernos se centraran disminuir drásticamente la pobreza y aumentar el acceso de los más vulnerables al agua, la salud y la educación, entre otros, objetivos que ya la ONU reconoce que no se van a cumplir. Ahora, con o sin discurso a favor on en contra del crecimiento poblacional, los datos, son incotrastables, auque por supuesto, en unas zonas es más critico que en otras. En doscientos años, entre 1750 y 1950 la población, prácticamente se multiplicó por cuatro. Pero en los últimos 50 años esa cifra cuádruple, casi se multiplicó por 2,5 al pasar de 2.555 millones a 6.080 en el 2000, lo que representa un crecimiento de los últimos 250 años de casi 7,5 veces.

En palabras de Isaac Asimov: «La democracia no puede sobrevivir a la superpoblación. La dignidad humana no puede sobrevivir a la superpoblación. Las comodidades y la cortesía no pueden sobrevivir a la superpoblación. Conforme situemos más y más seres humanos en este planeta, el valor de la vida no solo declina, sino que desaparece».
El profesor David Baulcombe de la Universidad de Cambridge, quien dirigió la investigación de la Academia Británica, reclama una acción e inversión decidida e inmediata de los gobiernos y la sociedad para investigar en la producción de alimentos: "Si esperamos diez años, dice, puede ser demasiado tarde. La manipulación genética se refiere a producir variedades de cultivos resistentes a las enfermedades, la sequía y la salinidad". Tokio y Nueva York juntas, con poblaciones superiores a los 30 millones, tienen más habitantes que los siete países centroamericanos, Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá. A esas dois ciudades les siguen México, Seúl y Sao Paulo, con poblaciones superiores a los 20 millones.
Si seguimos haciendo bien la tarea, de crecer y multiplicarnos como reza el mandato bíblico, sin asumir, uno a uno, la responsabilidad, es probable incluso que la cifra de los investigadores se supere con creces. A la tasa de los últimos 50 años, podriamos duplicarnos, a mitad de siglo, con lo que llegaríamos de los 6.500 millones de hoy a 13.000 millones o más. El planeta jamás ha soportado semejante carga. Cuadro desolador Según analistas, esto producirá más problemas de hambre, falta de fuentes energéticas, de medicamentos, de espacio, problemas económicos, sino que estos descendientes también contribuyen a su vez al problema de la sobrepoblación de la Tierra: en cuanto alcanzan su madurez sexual, ellos a su vez generan incontroladamente nuevos descendientes - y así nuevamente se procrean nuevos seres aún en mayores cantidades.Todos los demás problemas creceránn de manera desmesurada afectando la vida misma de los seres humanos, como también la vida del planeta, su flora y su fauna. Ya la amenazante destrucción de la capa de ozono causada por el hombre trae insospechado sufrimiento para toda la Tierra y para toda vida, como también lo está generando la propagación de la inmunodeficiencia. Como consecuencia de guerras, revoluciones y terrorismo, se producen verdaderos desplazamientos étnicos, cuando la gente necesita huir de sus tierras y buscar asilo por doquier. Esto a su vez estimula el odio contra los extranjeros, contra los refugiados y al racismo, causando graves disturbios y homicidios, provocados por extremistas de todo tipo. El stress aumentará al vivir hacinados en "Villas miseria". La adicción a la droga aumentará y por lo tanto se elevará el terrorismo internacional y toda suerte de economias subterraneas, ante la incapacidad e gobiernos de atender las crecienes demandas. La recesión y la inflación persistirán y millones de personas quedarán sin trabajo y sin ingresos económicos. La criminalidad y el crimen organizado aumentarán intensamente, matanzas colectivas de individuos estarán a la orden del día, como también las matanzas en masa por individuos en delirios religiosos, sectarios o políticos. El medio ambiente será destruido cada vez más, y por lo tanto el planeta mismo será saqueado y diezmado. A su vez, los desastres naturales y fuertes tormentas, huracanes y ciclones, gigantescos incendios que consumen bosques, praderas, y demás abrasamientos de proporciones gigantescas, todo ello afectará gravemente las poblaciones y el planeta mismo. Es un cuadro realmente apocalíptico.
Acciones
Las ayudas para el desarrollo, ayuda alimenticia y demás, sin estimulo al control desmesurado de los nacimientos, entregados como parte de un aistencialismo creciente e impagable, empeoran las necesidades, los males, la miseria y todas las otras calamidades que arruinan y destruyen la vida y el planeta. Sin una ayuda determinante, realmente humana y adecuada, que le enseñe a la gente la responsabilidad de la procreación y a pescar en vez de "regalarle el pescado", la situación tenderá a volverse cada vez más insostenible. Se estima que si se desarollara una rigurosa reducción de su sobrepoblación, un estricto control mundial de natalidad, tomaría alrededor de 100 años hasta que la humanidad se haya reducido hasta la mitad. Hay estudios que afirman establcer una correlación exacta entre tierras productivas y población, que determinarían científicamente cuanta es la sobrecarga del planeta. Estudios que podrían ser usados por extremistas para tomar en sus manos la decisión "responsable" de cuidar el planeta. La responsabilidad no está en manos de "iluminados" o salvadores, sino de todos.democr La agenda mundial de problemas a atender es una agenda humana, de problemas generados por los propios seres humanos. De ahí el cambio que se requiere en la construcción de una nueva política. Los viejos discursos nacionales, la vieja política populista y asistencialista, mesiánica, no solo está poniendo en grave peligro el planeta hoy, sino que no garantiza un futuro muy halagador, a menos que desarollemos estrategias inmediatas. La política de ahora en adelante es urbana, de control natal, de educación y convivencia no solo entre los seres humanos sino con el planeta. Escencialmente democrática, con cero autocracia y menos, totalitarismo "iluminado". E conclusión, los expertos afirman, atribuyen la sobrepoblación mundial al resultado de la disminución en las tasas de mortalidad como consecuencia de los avances de la medicina y al aumento de la inmigración, factores que se dan principalmente en los países ricos o las zonas ricas de los paises pobres, mientras que en los países en vías de desarrollo o pobres, se debe al aumento de los nacimientos como consecuencia de la satanización de los métodos anticonceptivos. En ambos casos esto provoca el rápido crecimiento de las ciudades generando el agotamiento acelerado de los recursos naturales, con graves consecuencias ecológicas, destruyendo el medio ambiente, el planeta que habitamos, el hogar que debemos cuidar y que debemos preservar para las generaciones futuras. Y tu, qué vas a hacer? Crecer y seguir multiplicándote sin control? Y si eres un Tomador de Decisiones Públicas, un actor político o de gobierno, seguirás hacindo discursos populistas y asistencialistasde corte inmediatista? Ahí está un enorme desafío.
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